¿Has pensado alguna vez cuanta información proporcionamos cuando damos la mano?

William F. Chaplin y su equipo, del Departamento de Psicología de la Universidad de Alabama, en EEUU, habla en un estudio publicado en el último número de la revista de la Asociación Americana de Psicología ( Journal of Personality and Social Psychology ) de toda la información que proporcionamos cuando damos la mano.

Cuando estrechamos la mano obtenemos información acerca de la personalidad de nuestro interlocutor y de su comportamiento, ademas de forjarnos una primera impresión del mismo.

¿Cual es la forma correcta de dar la mano?

La mano siempre la daremos con firmeza, perpendicular al suelo, mirando a los ojos y con los hombros paralelos, sin que ninguna de las partes tenga que forzar el gesto.

Evitaremos la denominada “mano pez” que apenas desea el contacto y da sensación de timidez e inseguridad. Así como la “mano del forzudo”, la de aquellos que apretan con excesiva fuerza, que denota mala educación.

En caso de un hombre y una mujer siempre le ofreceremos la mano, en ocasiones será ella la que decidirá dar dos besos.

Con el apretón de manos nos estamos comunicando de forma no verbal por lo cual es preciso que lo hagamos correctamente.